Fotoperiodismo.


HOMBRE EN LA LUNA (1969)

Por Jennifer Caballero.


    El autor de la imagen.

Con el tiempo se supo que el que hacia mayoritariamente las imágenes fue el comandante que piso la Luna por primera vez, Neil Armstrong.

Historia de la imagen.
El astronauta Buzz Aldrin se desplazó hacia el lugar optimo para desplegar el material necesario para realizar los primeros experimentos del Apolo sobre la superficie lunar. En la mano izquierda tenia un sistema para medir la sismicidad lunar y en la mano derecha tenía un sistema de telemetría por laser catadióptrico. La fotografía fue tomada por el comandante de la misión Neil Armstrong, con una cámara de 70 mm.

Contexto Histórico.
La guerra fría es un periodo de rivalidad que enfrento a Estados Unidos y La Unión Soviética de (1947-1991). Se libró en los frentes políticos, económicos y propagandísticos. En la parte propagandística se enfrentaban para ver quien llegaba antes a la luna.

Curiosidades.

-El misterioso (y pestilente) olor de la luna
Las botas y trajes desprendía un olor intenso y muy desagradable, el polvo lunar que habían traído les recordaba a la pólvora

-No fue un pequeño paso para el hombre

El propio Armstrong había posado el módulo lunar tan suavemente que los amortiguadores pensados para amortiguar el aterrizaje apenas se movieron, dejando el escalón más bajo del módulo a unos 120 centímetros del suelo.

-Todas las banderas en la Luna ahora son blancas

La bandera de la misión Apolo 11 ya no ondea allí. Los astronautas la pusieron demasiado cerca del módulo lunar y este la tiró al suelo cuando sus motores se encendieron para abandonar la superficie lunar. Quedan otras cinco banderas estadounidenses que, aunque parezca mentira, aún están en pie. La ironía es que ya no son banderas con las barras y estrellas. El paso del tiempo, el frío y la radiación las han desteñido hasta volverlas completamente blancas. Ahora mismo hay cinco banderas de rendición sobre la luna.

Fotoperiodismo.

EL SALTO A LA LIBERTAD DEL PRIMER DESERTOR DE LA ALEMANIA ROJA. 

Por Jorge Montañés.


Conrad Schumann saltó el muro de Berlín en agosto de 1961. Su gesta fue filmada y fue un héroe. Se suicidó en 1998.

Esta foto muestra el salto hacia la libertad del primero de los desertores de Berlín Oriental: un soldado, parece trepar sobre el alambrado de púas que separaba entonces a los dos Berlín y, mientras se desprendía de su fusil, se dirige hacia Occidente, hacia la libertad.

La foto y el soldado, Conrad Schumann, tienen una historia que merece regresar del pasado porque son un ejemplo de cómo las decisiones políticas afectan la vida de la gente común.
El 13 de agosto de 1961, cuando la Alemania del Este, dividió en dos a Berlín y en cuatro al país, Schumann era un chico de 19 años que había nacido el 28 de marzo de 1942, cuando la Alemania nazi estaba en su plenitud e iniciaba casi sin saberlo su larga y catastrófica caída. Schumann era de Zschochau, Baviera, una zona rural. Esas raíces llevaron a las autoridades de Berlín Este a pensar que Schumann, era maleable en lo político y resistente en lo cultural: le habían enseñado a defender los ideales socialistas de Walter Ulbricht, un estaliniano y líder de Alemania Oriental.

Cuando se alzó el muro, Schumann fue uno de los partícipes de la Operation Rosa”, como se conoció a la división de Alemania. En las siguientes 48 horas patrulló junto a sus camaradas la Bernauer Strasse donde vio lo que jamás había visto: familias, amores, amistades y vidas separadas, mujeres en llanto y hombres amenazantes que eran dispersados con bombas de gas y chorros de agua, mientras gritaban insultos que igualaban a esos guardias. Dos días le bastaron a Schumann para tomar una decisión.

El 15 de agosto decidió saltar hacia el otro lado, que iba a dejar atrás su casa y su familia para empezar una vida nueva en Berlín Occidental. En el otro lado, se agolpaba una multitud de dolientes, que pugnaban por volver atrás lo que tardaría 28 años en volver, la Alemania unificada.   Al otro lado del muro había un chico tan joven como Schumann, apenas un año mayor. Peter Leibing fotógrafo de la agencia Conty Press de Hamburgo y había viajado casi 250 kilómetros para tomar imágenes que creía que iban a hacer historia. No se equivocaba, a través de su lente, Leibing vio a Schumann sobrepasar el vallado de púas con el pie, y preparó su cámara. A las cuatro de la tarde Schumann tomó carrera y en un solo movimiento pisó el alambre de púas, se deshizo de su fusil ametralladora y fue recibido en brazos por la policía del Oeste. La foto dio la vuelta al mundo, ganó premios y medallas; hay también una filmación que muestra el drama con final feliz de Schumann, que fue el último final feliz de su vida. Se estableció en Berlín Occidental, conoció a Kunigunde, su mujer y se perdió prácticamente en la historia.


En 1987, cuando Ronald Reagan lanzó su famoso “Señor Gorbachov, tire abajo este muro”, muchos recordaron a Schumann. En varias entrevistas admitió haber caído en el alcohol durante una decena de años; fue albañil, enfermero y empleado de la fábrica Audi en Ingolstadt. Reveló también qué pensó en esos breves segundos en los que corrió cien metros hacia su libertad: “Tenía la mente en blanco y un solo pensamiento: no quiero morir aquí, corriendo”. Nunca se arrepintió de aquel salto: dijo, “Estoy orgulloso de lo que hice, Corrí un gran peligro, rompí con mi pasado y empecé a soportar una intensa presión”. Sus padres le escribieron para que regresara a Berlín Oriental. Cuando Schumann regresó a su tierra, ya caído el Muro, descubrió que esas cartas familiares habían sido dictadas por la Stasi, la temible policía del Este. “Cuando volví, descubrí que mi gesto nunca fue aceptado por algunos parientes y por viejos amigos que ya no me quisieron hablar”. En el comedor de su casa, Schumann, tenía en lugar preferencial dos fotos: la de su huída y la que lo mostraba junto a Ronald y Nancy Reagan. Pero algo se había roto en él antes, durante o después de su gran escape. El 20 de junio de 1998 lo hallaron colgado de un árbol cerca de Riesa. Tenía 56 años. Su salto a la libertad es hoy monumento nacional en Alemania.

Fotoperiodismo.

LA BOMBA ATÓMICA DE HIROSHIMA.


Por Gabriel Giménez Rodriguez.

  
Fotógrafo.

Foto tomada por el teniente inglés segundo Russell Gackenbach del estallido de Little Boy, la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima el 6 de agosto del 1945.  Gackenbach era miembro de la tripulación b-29 Necessary Evil uno de los dos bombarderos que acompañaba al Enola Gay.

Historia de la imagen.

Han pasado mas de 70 años desde la detonación de la primera bomba atómica en una acción de guerra en la ciudad japonesa de Hiroshima.

Nadie había tomado nunca antes una decisión así. Ordenar transformar a toda una ciudad en una sucursal del infierno y en el proceso acabar con la vida de 140.000 seres humanos en su inmensa mayoría civiles.
Eso fue sin embargo lo que ocurrió después de que Harry S. Truman autorizó el lanzamiento de una bomba atómica sobre la localidad japonesa de Hiroshima, un 6 de agosto del 1945.
"La usamos para acortar la agonía de la guerra, para salvar las vidas de miles y miles de jóvenes estadounidenses", se justificó el presidente estadounidense tres días después, en un mensaje transmitido el día del lanzamiento de una segunda bomba sobre la ciudad de Nagasaki.

Contexto histórico.

Se estima que hacia finales de 1945, las bombas habían matado a 166 .000 personas en Hiroshima y 80. 000 en Nagasaki, totalizando unas 246 000 muertes, aunque solo la mitad falleció los días de los bombardeos. Entre las víctimas, del 15 al 20 % murieron por lesiones o enfermedades atribuidas al envenenamiento por radiacción. Desde entonces, algunas otras personas han fallecido de  leucemia (231 casos observados) y distintos cánceres (334 observados) atribuidos a la exposición y a la radiación liberada por las bombas. En ambas ciudades, la gran mayoría de las muertes fueron de civiles.
Y pocos después (6 días), el 15 de agosto de 1945, Japón finalmente anunció la rendición incondicional que desde hacía tiempo se le venía exigiendo. Terminaba así la Segunda Guerra Mundial
Como consecuencias de la derrota, el Imperio nipón fue ocupado por fuerzas aliadas lideradas por los Estados Unidos y  después se prohibieron poseer, fabricar e introducir armamento nuclear.

Curiosidades.


La bomba que paró el tiempo
La explosión de la bomba atómica de Hiroshima se registró a las 8:15 de la mañana del 6 de agosto de 1945. En este reloj de pulsera encontrado en las ruinas de la ciudad, la aguja pequeña del reloj quedó abrasada por la explosión, marcando una sombra sobre él mismo que le hace parecer la aguja grande.




Paul W. Tibbets Jr.

El Coronel Paul W. Tibbets, de 31 años, posa para una fotografía delante del Enola Gay en una localización desconocida. Fue el piloto encargado de pilotar el Bombardero B-29 que lanzó la bomba atómica sobre la ciudad japonesa de Hiroshima, el cual, llevaría el nombre de su madre.

BANDERA DE IWO JIMA.


Por Loubna Boudal.  

Fotógrafo: Joe Rosenthal
Alzando la bandera en Iwo Jima es el nombre de la fotografía histórica tomada el día 23 de febrero de 1945 por el fotógrafo Joe Rosenthal en la isla de Iwo Jima (Japón) .
La fotografía muestra a cinco marines de Estados Unidos y un médico de la Armada alzando las banderas estadounidenses en el monte Suribachi durante la batalla de Iwo Jima de la Segunda guerra Mundial.
La batalla de Iwo Jima denominada en clave Operación Detachment, es el nombre que recibe uno de los combates más sangrientos de la Segunda Guerra Mundial, librado en la isla de Iwo Jima entre los infantes de marina de los Estados Unidos y las del ejército del imperio de Japón de febrero a marzo de 1945. Durante la guerra del Pacífico.
Al término de los combates, los estadounidenses lograron conquistar la isla y controlar sus importantes campos de aviación sin embargo, durante la cruenta batalla se encontró con la resistencia extrema de los japoneses, resistencia que supuso la muerte de la mayoría de sus combates.
En la cima del monte Suribachi  de la isla, a los pocos días del inicio de los combates, el periodista Joe Rosenthal tomó una de las imágenes más difundidas de la Segunda Guerra Mundial, titulada Raising the flagon Iwo Jima. Galardonada con el premio Pulitzer, en la que se observa a varios marines empujando el mástil. Con el que erigieron la bandera estadounidense en aquel lugar. La posterior utilización publicitaria por parte del gobierno de los EE.UU provocó controversia sobre los protagonistas episodio.    
        
Curiosidades:
Nunca estuvo del todo clara la identidad de uno de los seis hombres que participó en aquel evento. Durante mucho tiempo se pensó que era John Bradford, un oficial médico que se llevó toda la fama por aquel suceso, pero que siempre se mostró elusivo a hablar de ello, lo que motivó sospechas sobre si realmente era él. Hay que tener en cuenta que tres de los otros marines fallecieron en los combates posteriores, otro regresó con serios problemas mentales causados por el estrés del combate, y el último, el indio navajo Ira Hayes, mantuvo una actitud antisocial negándose a conceder entrevistas.
El cuerpo de marines ha cerrado una investigación que ha durado varios años, y ha llegado a la conclusión de que el sexto hombre no fue Bradford, sino otro marine llamado Harold Schütz, fallecido ya hace algunos años. Al conocerse la noticia, su nieta ha declarado que, en una ocasión le escuchó a su abuelo decir: "Yo fui el sexto hombre de Iwo Jima". Ella, sorprendida, le dijo: "Abuelo, eres un héroe". A lo que él respondió: "No soy un héroe. Solo era un marine más".


Fotoperiodismo.



DESEMBARCO DE NORMANDÍA.

Por Daniel Finol.

Fotógrafo: 
Robert Capa fue el único reportero gráfico que se atrevió a acompañar en primera línea al batallón de infantería que desembarcó en Omaha, tan solo seguro de una cosa: a su llegada a las costas normandas a las seis y media en punto de la mañana, tendría luz suficiente para hacer sus fotos.




Capa pasó unos 90 minutos fotografiando todo el asalto estadounidense a la costa de Normandía mientras el emplazamiento se convertía en un hervidero de bombas, 
agua, gritos, disparos, muertos y hombres luchando. 
Avanzando por la playa, como si de un soldado más se tratase, realizó fotos hasta que se le acabaron los carretes, y así logró tomar 72 imágenes de aquel importante y trascendental episodio histórico.


Contexto histórico.

La batalla de Normandía, llamada en clave Operación Overlord, fue la operación militar efectuada por los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial que culminó con la liberación de los territorios de la Europa occidental ocupados por la Alemania nazi.
La operación dio comienzo el 6 de junio de 1944, más conocido como el Día D, con el desembarco de Normandía; el conjunto de las operaciones navales recibió el nombre clave de Operación Neptuno. Un asalto aerotransportado llevado a cabo por mil doscientas aeronaves precedió al desembarco anfibio, que involucró a cinco mil barcos. El 6 de junio, ciento sesenta mil soldados cruzaron el canal de la Mancha de Inglaterra a Francia y hacia finales de agosto las tropas aliadas en suelo francés eran más de tres millones. La decisión de emprender una invasión a través del canal de la Mancha en 1944 se tomó en la Conferencia Trident de Washington D. C., en mayo de 1943. El general estadounidense Dwight D. Eisenhower fue nombrado comandante del Cuartel General Supremo de la Fuerza Expedicionaria Aliada (SHAEF) y el general británico Bernard Montgomery comandante del XXIer Grupo de Ejércitos, que aglutinaba todas las fuerzas terrestres que tomarían parte en la invasión.
El lugar elegido fue la costa de la región francesa de Normandía, donde se seleccionaron cinco playas a las que se dieron nombres en clave: Utah y Omaha, que serían atacadas por los estadounidenses, Sword y Gold, objetivo de los británicos, y la playa Juno, lugar de desembarco de los canadienses.
En los meses previos a la operación, los Aliados llevaron a cabo una elaborada maniobra de distracción militar, la Operación Bodyguard, usando desinformación tanto electrónica como visual. Con ello consiguieron evitar que los alemanes supieran la fecha y localización de los desembarcos. Adolf Hitler había encargado al reputado mariscal de campo Erwin Rommel la supervisión y mejora de una cadena de fortificaciones costeras conocida como el Muro Atlántico, en previsión del ataque enemigo.

Fotoperiodismo.


FOTOGRAFÍA DE LA TOMA DE REICHSTAG.
Por Nathan Laguarta.


Fue tomada el 2 de Mayo de 1945 en Berlín (Alemania)

Fotógrafo: Yeuguehi Jaldéi.
Nació 23 de marzo de 1917 en Donetsk, Ucrania, Unión Soviética; fallece el 6 de octubre de 1997 en Moscú. Fue un fotógrafo ruso, mundialmente famoso gracias a sus instantáneas de la Segunda Guerra Mundial y del Proceso de Núremberg. Su foto más célebre fue la del soldado soviético alzando la bandera con la hoz y el martillo sobre el edificio del Reichstag, parlamento de Berlín, asediado por las bombas en 1945.
A los diecinueve años comenzó a trabajar con la agencia de prensa soviética TASS, donde permaneció hasta los años setenta. Luego trabajaría ocasionalmente para TASS y Pravda.
La foto, que significaba la toma de uno de los edificios nazis más emblemáticos, fue extremadamente popular, siendo reimpresa en cientos de publicaciones con fines propagandísticos. Llegó a ser considerada en todo el mundo como una de las imágenes más importantes y reconocibles de la guerra, representando el fin de la Alemania nazi.

Contexto histórico: La batalla de Berlín fue la última ofensiva y operación militar importante del teatro europeo de la Segunda Guerra Mundial. A partir del 16 de enero de 1945, el Ejército Rojo quebró el frente alemán, como resultado de la Ofensiva del Oder-Vístula y avanzaron hacia el oeste a través de Alemania, tan rápido como 30-40 kilómetros al día. La batalla de Berlín duró desde finales de 20 de abril de 1945 hasta la mañana del 2 de mayo y fue una de las batallas más sangrientas de la historia. Como Berlín cayó a manos del Ejército Rojo, el fotógrafo Yevgueni Jaldéi reunió a algunos soldados con la esperanza de conseguir una fotografía como la tomada por los estadounidenses en Iwo Jima, Japón.

Curiosidades:
Debido al simbolismo y al momento histórico que representa, las identidades de los hombres que aparecen en la imagen son objeto de controversia, aunque se supone que el soldado que sostiene la bandera era Melitón Kantaria. Por otro lado el fotógrafo, Yevgeni Jaldéi, no fue identificado como autor de la fotografía hasta el fin de la URSS.

Retoques: Esta instantánea no fue fruto del azar ni se produjo durante la contienda, sino que fue realizada en una curiosa sesión fotográfica varios días después de que los combates hubieran cesado. No contento con eso, el artista realizó además varios retoques en la imagen una vez que fue revelada para que causase el mayor impacto posible entre la población e, incluso, con el objetivo de que escondiera algunas vergüenzas del «glorioso Ejército Rojo». Esta gran mentira logró convencer a la población hasta la caída de la U.R.S.S. (momento en que la verdad sobre esta operación de propaganda salió a la luz)




Tras el revelado, en la agencia en Moscú, los soviéticos se dan cuenta de que un soldado tiene varios relojes en sus muñecas, prueba del saqueo de los soldados soviéticos. Los relojes son eliminados de la muñeca del soldado en el cuarto oscuro manipulándose la imagen. Del mismo modo se añade humo en el fondo para darle más dramatismo. Algunas teorías, sin embargo, afirman que el soldado en cuestión llevaba un reloj y una brújula de mano. Aunque la práctica de llevar  una brújula y un reloj era común en los soldados del Ejército rojo, la brújula podía ser fácilmente confundida en la imagen por un reloj, al menos por ojos civiles.

La bandera: El 9 de mayo de 1945 la bandera fue entregada al estado mayor de la División 150 y en vez de ella apareció otra bandera sobre el Reichstag. El 20 de junio de 1945 la bandera, llamada ahora Bandera de la Victoria, fue trasladada a Moscú en un avión de carga, y desde entonces está en el Museo Central de Fuerzas Armadas. La bandera se convirtió en una reliquia que representa la Gran Guerra Patriótica.


¿Qué comían los zaragozanos durante los Sitios?

https://videos.heraldo.es/aragon/que-comian-los-zaragozanos-durante-los-sitios-QXzD4R/